¿Te has preguntado cuáles son los factores que influyen en tu salud?
- Analia Altamore
- 27 nov 2024
- 4 Min. de lectura
Además de la genética, existen otros factores que se interrelacionan y afectan nuestra salud en general. Estos factores juegan un papel crucial e influyen en cómo nos sentimos y cómo vivimos nuestra vida.
El objetivo de esta sección en este blog es conocer estos factores para lograr ser activos y partícipes en relación a nuestra salud y tomar decisiones más acertadas para mejorar el propio bienestar.

Estos son los 3 grandes factores que afectan nuestra salud:
La genética: Es la tendencia de origen hereditario o adquirido en el desarrollo embrionario.
El entorno: Niveles de contaminación, cercanía a espacios naturales y clima, relaciones sociales, cultura y dónde nos desarrollamos.
El estilo de vida: Es aquello que podemos hacer de forma diaria para cultivar la salud. Forman parte de este grupo: el ejercicios físico, la alimentación, la regulación psicológica, la actitud ante la vida, la calidad del sueño y la regulación del estrés, teniendo un gran aval científico.
Entendiendo que no soy médica ni nutricionista, no me siento con la autoridad ni la capacidad para expandirme hablando sobre la alimentación, ya que la alimentación y la relación con la comida es diferente en cada uno y depende de muchos factores. Pero sí me parece importante destacar que una dieta equilibrada (adaptada a cada persona según su necesidad) impacta directamente en la salud y el mejoramiento de todos los sistemas del cuerpo, como también los es incorporar alimentos frescos, como frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables. Consejo práctico: "Elige más alimentos naturales que procesados, y recuerda que la moderación es clave." La dieta regula los factores de crecimiento cerebral, impacta sobre la gestión de las emociones y regula cognición.
Encuentra una actividad física que te guste, si es al aire libre mucho mejor. Está demostrado científicamente que el ejercicios físico favorece la generación de nuevas neuronas, reduce la probabilidad de padecer ansiedad o depresión y también mejora la cognición. Además hay que tener en cuenta que el cuerpo es una gran máquina creada para estar en movimiento. Movernos hace que funcionemos correctamente. A través de la contracción muscular activamos y mejoramos todos los sistemas, por ejemplo: sistema circulatorio, haciendo que el oxígeno llegue hacia todas partes nutriendo cada área, sistema linfático, facilitando la eliminación de desechos y toxinas.
El contacto con la naturaleza también es importante. Además de respirar aire puro, de cargarnos de energía y descargarnos a la vez (tip fundamental: si caminas descalzo sobre el pasto es mucho mejor), también protege nuestro cerebro.
La meditación y la práctica de yoga también son un gran aliado a la hora de mantenernos sanos. Ya que el movimiento lento y consciente requiere una actitud de presencia plena en el cuerpo y en la respiración, transformándose en el primer paso para lograr el estado meditativo. La meditación o Mindfulness: reduce la liberación de cortisol y factores inflamatorios, depresión, estrés, mejora la calidad del sueño, satisfacción vital y bienestar.
Con la práctica de yoga y meditación aprendemos a estar en el presente, el único momento que existe y dónde la vida transcurre realmente.
Ninguno de estos 3 factores determina por sí solo la salud. Nuestra salud es el equilibrio entre todos ellos.
No hay una sola causa, el resultado es producto de varias.
La información es poder.
La información es poder siempre y cuando sepas que hacer con ella. Estamos en una era de sobreinformación y muchas veces no tenemos la capacidad mental o emocional de procesarla y usarla a nuestro favor. Si esto es lo que te sucede no te desesperes. Has una cosa a la vez.
Si tienes dudas siempre puedes consultar a un profesional especializado y capacitado para asistirte.
Pero aunque te sientas abrumado, puedes comenzar por RESPIRAR, esta siempre es una buena idea. Todos contamos con la capacidad de la respiración, es gratis, libre y cuenta con un montón de beneficios. Es el acceso directo al área del cerebro que calma la ansiedad.
Tengo un regalo para vos
Busca un lugar tranquilo, en el que te sientas cómodo y seguro. La temperatura tiene que ser agradable, si el cuerpo no está cómodo, la mente nunca lo estará, por lo menos hasta lograr cubrir la necesidad que el cuerpo esté solicitando, así que si sientes frío abrígate hasta sentirte a gusto, si no sientes frío te sugiero que tengas una manta cerca por las dudas, ya que cuando el cuerpo se relaja nuestra temperatura tiende bajar. Puedes recostarte sobre el suelo o estar sentado cómodo, si no estas cómodo sentado en el suelo siéntate sobre una silla. Ahora ya puedes cerrar los ojos y llevar tu atención a la sensación que deja el aire al entrar y al salir de la nariz, no hay que pensar nada, solo siente las sensaciones, nada está mal, nada está bien, solo deja tu atención ahí y cuando te distraigas con un pensamiento vuelve a llevar tu atención hacia la sensación de tu respiración en tu nariz. Puedes ponerte una alarma que te avise cuando pase tu tiempo deseado para este ejercicio. Puedes empezar por 5 minutos las primeras veces y de este forma puedes olvidarte de la sensación de tiempo y evitar que te genere ansiedad.
Ahora disfruta tu estado de presencia.
Si te sirvió esta información o tienes interés en mi trabajo puedes escribirme y hacérmelo saber.

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