
He incorporado las técnicas miofasciales que aplicaba mayormente en el cuerpo al rostro y combinándolas con el masaje japonés KOBIDO los resultados que se ven son hermosos. Son masajes relajantes que disminuyen la tensión local y síntomas del bruxismo además de otorgar luminosidad al rostro y dar efecto de lifting.
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En diferentes estudios se ha observado también que hay una relación directa entre la musculatura facial y la función y anatomía del cerebro. Al igual que sucede con nuestra postura, nuestra expresión facial también interviene en nuestra percepción e interpretación que tenemos del mundo. La contracción de los músculos faciales no solo refleja las emociones sino que contribuye a experimentarlas. Por eso es importante que tomemos consciencia de gestos automatizados y relajar la musculatura facial.
“La contracción de los músculos faciales no solo refleja las emociones sino que contribuye a experimentarlas”.
